martes 25 de enero del 2022
EXCLUSIVO CARAS 23-11-2021 15:44

En busca de una vida slow

Ticky Yoga y Pedro Young decidieron abandonar Montevideo para cambiar su rutina y acercarse más a la naturaleza. Galería de fotosGalería de fotos

Rodeados de verde, encontraron su hogar en los bosques de Montoya y encontraron un nuevo equilibrio.

"Yo creo que para inspirar, primero uno tiene que ser honesto consigo mismo", dice Ticky Yoga desde su más reciente hogar, una casa ubicada en los bosques de Montoya. Hace ocho meses ella y su esposo Pedro Young (uno de los fundadores de Huerta en Casa) decidieron dejar Montevideo y eligieron esta locación nativa para comenzar una nueva etapa de su vida, más en contacto con la naturaleza, más slow.Pensás que en tu casa vas a estar muchos años, pero nos pasó lo que le pasó a mucha gente en la pandemia, cuenta la instructora y referente de yoga.

El primer paso que tomaron fue dejar su apartamento y pasar un tiempo en una casa en El Caracol, y lejos de extrañar la ciudad, encontraron lo que estaban buscando.

Para la pareja, la pandemia fue tanto un freno de mano para tomar conciencia, como la motivación que necesitaban para cambiar su rutina. Me di cuenta de que correr por la vida sin disfrutarla no es el camino, afirma Ticky. “Ser consciente, agradecer, sentirte privilegiada. Ahí es cuando todo cambia, porque el ser consciente te conecta automáticamente con el agradecimiento. Una mente consciente es una mente agradecida.Pedro, por su parte, reconoce que es el hogar el mejor lugar para comenzar a dar los primeros pasos hacia una conciencia ecológica. Por ejemplo, ellos intentan realizar las compras y consumir considerando la huella ambiental que generan.

Siempre que pueden compran a granel en almacenes reutilizando envases; hacen lo posible para que su consumo de agua y electricidad optimice los recursos; producen sus propios alimentos gracias a su huerta y compostan sus desechos (ver recuadro).Lo más importante a la hora de elegir su nuevo hogar era la presencia del verde. Que entrara por las ventanas, afirma Ticky. El segundo aspecto era el sattva, una energía de pureza. El blanco es un color sátvico. Es puro, fresco, te da claridad. Da tranquilidad a la mente, crea un espacio de meditación y relajación, explica Pedro. Por eso, aquí toman protagonismo las líneas blancas, los materiales nobles, los pisos de madera y la conexión con la naturaleza.Pero también están esos toques que lo hacen personal: yoga mats y otros elementos de yoga, inciensos y sahumerios, libros, la guitarra que Pedro siempre tiene a mano, su tabla de surf, y la estufa a leña, que ambos disfrutan mucho.Es una vida más simple en todo sentido, afirma Ticky. Es el término slow life, de consumir lo menos posible. Sabemos que la felicidad no está en las cosas que compramos. Va por otro lado, ¿no? Es estar donde querés estar, el cuidar el lugar donde estás.

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