El Castillo de Windsor se vistió de gala este miércoles para recibir la cena de Estado ofrecida por Carlos III y Camilla en honor al presidente de Nigeria. En ese marco, Kate Middleton volvió a captar todas las miradas con una elección estilística que combinó elegancia y mensaje.
La princesa de Gales apostó por un vestido en verde esmeralda, un color que no solo resalta en clave royal, sino que también funciona como guiño a la identidad nigeriana. El look se completó con una tiara perteneciente a Lady Di, sumando peso histórico y emocional a la aparición.
Entre tradición, diplomacia y sofisticación, la velada en Windsor dejó en claro que cada detalle —desde el protocolo hasta el vestuario— forma parte de un lenguaje que trasciende lo estético.
