sábado 01 de octubre del 2022
CARAS DECO 12-07-2022 10:55

Un hogar de contrastes

Ubicada a las afueras de Montevideo, esta residencia combina diferentes materiales naturales como la piedra y la madera, para lograr un estilo contemporáneo que oscila entre la calidez y el minimalismo

Fotos: Pablo Kreimbuhl

Caras Deco

  • Nicolás Queirolo y Fiorella Galli

Con la premisa de un hogar “moderno pero cálido” y la vista al lago de Viñedos de la Tahona como punto de partida, el arquitecto Nicolás Queirolo propuso diseñar la casa de Natalia y Martín. Había comenzado la pandemia y su estudio estaba a la expectativa de qué iba a pasar con los otros proyectos, así que se dedicó todo el equipo a este y, según cuenta Queirolo, en un mes estaba todo resuelto. Habían resuelto todo, hasta los muebles de la cocina. Ese primer boceto que mostraron a sus clientes es prácticamente igual a la casa que se terminó de construir en enero de este año.

Para esta residencia decidieron combinar varios materiales. Por un lado, una estructura de hierro, con unas vigas de 40 centímetros hechas a medida sobre la que se erige el resto de la casa. También hay algunas zonas de hormigón visto, que aportan una estética contemporánea, con un toque brutalista. La madera, en cambio, aporta la calidez, con su presencia en la planta superior en los pisos y en la inferior en cielorraso. Esta es una tendencia en arquitectura y desplaza la asociación del techo de madera y el lambriz a una solución económica con compensados que fue popular hace más de 30 años.

La naturaleza no solo está en los materiales de la construcción, sino también en el entorno. En el fondo hay una huerta y un jardín con flora nativa, junto al lago de Viñedos de la Tahona. Y, además, los arquitectos decidieron incorporar patios interiores, una influencia oriental que también se ve reflejada en la elección de las plantas, como la espumilla, nativa de Asia. “Usamos mucho ese tipo de jardines internos porque separa el lugar, pero hace que se meta la naturaleza dentro de la casa”.

Esto contrasta con el aspecto tecnológico de la casa, que está en gran parte domotizada. Este hogar inteligente puede manejarse desde el celular y así controlar variables como luces exteriores, riego, calefacción de ambientes y de la piscina, audio, y cortinas exteriores. Incluso la cerradura está automatizada. Según contó Queirolo, la domótica no solo aporta comodidad —no hay que pararse a encender las luces— sino que a largo plazo supone un ahorro, porque se optimizan aspectos de consumo.

 

Lugar para todos

Uno de los requerimientos de los clientes es que necesitaban varias habitaciones: Martín es argentino y quería tener espacio para recibir familiares y amigos del exterior. O simplemente aquellos que iban desde Montevideo a comer un asado y no querían regresar manejando en la noche. Por eso, cuando recibieron la noticia de que serían padres, sabían que su hogar estaba más que preparado para recibir a una nueva integrante.

Fiorella Galli, la interiorista del proyecto, tuvo el desafío de lograr que el baño de servicio se viera elegante y contemporáneo, pero que albergara una ducha para que sea funcional para los invitados. Lo logró con detalles como la grifería negra mate y los mármoles naturales.   

Los cuartos —tanto el principal como los de huéspedes— al igual que el living, el gimnasio y el escritorio, están orientados al este, para recibir sol todas las mañanas y, al mismo tiempo, tener vista al lago. Por otro lado, la cocina y los baños están orientados hacia el oeste. “Armamos las actividades en función del sol”, contó Queirolo a Caras Deco.

 

Lienzo en blanco

Después de entrevistar a varios diseñadores de interiores, los dueños de casa se decidieron por Fiorella Galli. No porque sus trabajos anteriores estuvieran alineados con su estética, sino por “la química” que generaron. “Yo vengo de un estilo determinado, que no quiero encasillar, y llegó un momento en el que sentí que evolucioné. Este fue mi primer proyecto en el que salí de esa estética. Cuando me mostraron las referencias inmediatamente quise hacerlo, para hacer algo nuevo. Ellos me dijeron que yo no era de su estilo y yo les dije: ‘yo tampoco soy de mi estilo’”, cuenta entre risas. 

“Abordo los proyectos pensando que es un trabajo en equipo. A pesar de que todos los diseñadores tenemos nuestra mirada, creo que tengo la habilidad de ser flexible frente a los requerimientos del otro. Me interesa que el cliente, el que va a vivir en la casa, participe mucho en las decisiones. Ellos fueron increíbles, estuvimos los tres juntos en todos los aspectos”, agrega Galli.

Ese proceso sin duda se ve reflejado en el resultado final, lleno de pequeños detalles que materializan la identidad de la pareja. Por ejemplo, unos cuadros bordados que representan dos hobbies de Martín, el esquí y la pesca. O fotografías de viajes en el cuarto y el bar con sus bebidas favoritas junto al comedor.“Incluso los libros los eligieron por el contenido relacionado a algún viaje o intereses personales, además de ser decorativos, claro”, asegura la interiorista.

La pareja prácticamente no tenía mobiliario de su apartamento anterior, así que esta casa era un lienzo en blanco para los tres. Eso, por un lado, les ayudó a mantener una coherencia estética —aunque combine varios estilos— y, por otro lado, fue un desafío, porque hubo que comprar absolutamente todo.

Según la diseñadora de interiores, en cada obra un 60% de los mobiliarios se mandan a hacer, porque es necesario que tengan las medidas perfectas para cada espacio. El vestidor con puertas de vidrio, los placares diseñados para almacenar equipos de esquí o las cortinas son tan solo un ejemplo. 

Para este proyecto en particular, limitados por las ofertas del mercado local, optaron por importar ciertas piezas del exterior, de Estados Unidos y Argentina. Una de las tiendas elegidas fue la tienda californiana Restoration Hardware, de donde provienen las lámparas del living.

Partimos de dos premisas, la búsqueda de lo natural y el envejecimiento de los objetos. Le pusimos mucho pienso a cómo cambian a lo largo del tiempo”, concluye Galli. Por eso, optaron por sillones de cuero, que adquieren una suavidad especial con el paso de los años o una mesa de mármol, que no es tan susceptible a las manchas como las de madera.

 

La sinergia entre materiales, entre arquitectos, diseñadora y futuros ocupantes resultó en ambientes funcionales y llenos de carácter.

 

Caras Deco

Caras Deco

Caras Deco

Caras Deco Fiorella Galli

Caras Deco Fiorella Galli

Caras Deco Fiorella Galli

Caras Deco Fiorella Galli

Caras Deco - Fiorella Galli

Caras Deco - Fiorella Galli

Caras Deco - Fiorella Galli