lunes 08 de agosto del 2022
CARAS DECO 06-07-2022 11:17

María Clara Guerra: “Nuestro trabajo reverencia la arquitectura”

La diseñadora de interiores relata la aventura arquitectónica de trabajar en un edificio emblemático de la ciudad, el Sofitel, Hotel Carrasco

Arq. Gabriela Pallares

María Clara Guerra es tan reconocida por su clase y estilo en interiorismo como por su bajo perfil en épocas de información masiva y redes sociales. Esta estrategia, sin embargo, le ha permitido acceder, gracias a su impronta diferencial en ámbitos de alta gama, a proyectos singulares de gran escala y en interacción con otros profesionales destacados.

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Uno de sus logros más relevantes de los últimos tiempos ha sido la reformulación del ala oeste del Hotel Sofitel Carrasco, en conjunto con el Estudio de Juan Diego Vecino, luego de haber ganado un concurso por invitación convocado por Codere, la empresa que gestiona las salas de juegos y arrienda el espacio a la firma hotelera. 

 

Un acento inesperado es la incorporación de obras del artista Gustavo Genta, una suerte de nubes de malla metálica que operan como cielorraso virtual, descendiendo visualmente el nivel de los techos al tiempo que introduciendo posibilidades con efectos lumínicos interesantes.

 

 

La licitación se inició con el llamado a fines del 2018 y la obra se entregó en marzo del 2020, cuando arribó al país la encargada de marketing con el objetivo de ponerle un nombre al lugar, diseñar las campañas de comunicación y comenzar la operativa. Pandemia mediante, se cerró antes de abrir al público y es ahora que el lugar toma vuelo paulatinamente, luego de haberse mantenido sin probarse por casi dos años. 

Cuenta María Clara que la obra consiste en reformas de habitaciones para convertirlas en salas de juegos VIP, la instalación de dos bares, un parking, terraza y un acceso hacia la rambla. 

En cuanto al proceso, los tiempos apremiaban. Una vez que se supieron ganadores, los plazos para entregar el proyecto eran acotados y cursando el verano. La época supuso un obstáculo extra a la hora de conseguir colaboradores para la tarea. 

En cuanto a la intervención de la reforma, afirma que su trabajo debió reverenciar la arquitectura sin afectarla. Un ejemplo de ello fue la resolución del acondicionamiento térmico en formatos casi imperceptibles, como paneles radiantes alojados en antepechos de aberturas cubiertos por boiserie pintada en idéntico tono que el resto de los muros o el frente de la barra del bar, también con inyección de aire caliente. 

La barra fue diseñada inicialmente en mármol natural Marquina, pero exigencias de inalterabilidad de superficies determinaron que se decidieran por Silestone Marquina, un material compuesto por aglomerado y minerales de mayor resistencia, especialmente indicado para superficies de uso intensivo. Las mesas circulares y rectangulares fueron realizadas localmente por la firma Aníbal Abbate con el mismo material. En cuanto a las sillas y banquetas fueron fabricadas en Argentina por la carpintería Fontenla, exclusivamente para Sofitel.

Dada la conveniencia cambiaria con Argentina, se obtuvo además el mismo tipo de equipamiento y sillones para las terrazas que las que existen allí en el Palacio Duhau. 

A nivel de ambientación, priman los muebles de líneas modernas con textiles, que en el caso de los cortinados fueron importados de España con una estética similar al lino, pero con tecnologías y prestaciones ignífugas que cumplen todas las normativas europeas. 

El proyecto debió someterse a avales de personal encargado de compras en Argentina y un jefe de diseño llegado desde San Pablo, iban acompañando el proceso y certificando los avances. 

María Clara atesora esta experiencia de gran aprendizaje, que reunió el desafío de intervenir un edificio grado 4 de Protección Patrimonial bajo los requerimientos de un bar para un hotel de la cadena SOFITEL. Además, con un presupuesto asignado, para ejecutar la obra sin que su resultado se perciba como una sucesión de intervenciones, sino como parte de un conjunto uniforme. 

Será ahora en esta nueva etapa de reinicio global, especialmente en la industria turística, una de las más afectadas, cuando se pueda apreciar el potencial del lugar en general y del talento de María Clara en asociación con Juan Diego Vecino en particular. 

Tuvieron infinitos desafíos tecnológicos por el rubro, restricciones arquitectónicas por el carácter patrimonial del edificio y hasta de interacción de profesionales, entre ella, el Estudio JDVA, Codere y la Comisión de Carrasco que supervisaba las intervenciones. 

 

Foto María Clara: José Pampin Robles

Fotos Bar Sofitel: Santiago Chaer

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