lunes 28 de noviembre del 2022
CARAS DECO 17-09-2022 22:18

Un proyecto con alma

Si el interiorismo es semiótica, Cultural Alfabeta es una casa de encuentro

Ya desde el exterior, en la esquina de Barreiro y Berro, el espacio Cultural Alfabeta presume lo que es  por dentro. Al ingreso, el fresco de la tardecita otoñal se olvida ante la calidez del lugar y un intenso  aroma a café, dos elementos que siempre invitan a permanecer. Así se podría describir la primera  experiencia sensorial de este nuevo espacio.  

Cultural Alfabeta

  • Galería de ingreso. La luz natural entra desde la cubierta del hall de entrada. 

 

Lo que ahora es un cine, librería, café-bar y un lugar de encuentro, hace más de 35 años surgía como dos salas de cine –ahora son cinco–, un bar y comercios. Para pensar la nueva propuesta, Pablo Garfinkel, director de Life Cinemas, se asoció con los responsables de Escaramuza para crear un proyecto con identidad propia. A ellos se les sumó Álvaro Planzo, que es el responsable del café de especialidad, que se tuesta en las propias instalaciones. 

Cultural Alfabeta

  • Librería Cultural Alfabeta. 

 

La obra estuvo liderada por el arquitecto uruguayo Alexis Anderson y el interiorismo, la ambientación y el equipamiento fue una propuesta de la diseñadora argentina Inés San Martín. Ambos profesionales  trabajaron en coordinación para lograr sortear dificultades de trazado de cañerías y estructura, integrando los distintos sectores como si nunca hubieran estado separados. Así nace Cultural Alfabeta, un proyecto con alma, tal como lo describe Inés, quien demuestra afecto y sensibilidad por la identidad  local y decide plasmarla desde una mirada contemporánea y cosmopolita. Del café a la librería o de la  librería al café, Cultural Alfabeta se conforma en torno a un patio interior. Recorrerlo es un paseo con  sorpresas, alternando funciones de recibidor, patio, café, hall, librería, pero integradas con armonía.  

Cultural Alfabeta

  • Los cielorrasos de piques  irregulares alternados con otros de varillados geométricos.

El proyecto, que comenzó en setiembre y se inauguró hace un par de semanas, tenía como premisa  generar un espacio cultural relajado. “El interiorismo es semiótica pura”, dice Inés. Los elementos y  materiales que se eligieron expresan climas: la madera maciza para las mesas, los cielorrasos de piques  irregulares alternados con otros de varillados geométricos, pilares revestidos en metal oxidado, baldosas  calcáreas y una paleta de colores en tonos neutros logran esa materialidad que da la bienvenida e invita  a quedarse. La matriz conceptual fue fundamental para tomar decisiones a la hora de adaptarse a los imprevistos que  surgieron en la reconfiguración e integración de esos espacios múltiples.  

Para Inés, desde su visión como argentina pero con familia uruguaya, todo eso que viste Cultural  Alfabeta, es expresión local: “No soy quien para decir que esto es Uruguay, pero (el país) tiene una  aproximación a los materiales nobles y al trabajo con oficios, que es muy difícil de encontrarlo en otros  lugares”. 

El centro mantiene el antiguo patio interior, que complementado por los vidriados perimetrales, da la  sensación de la galería de una estancia, con corredores anchos y luminosos. La luz natural no solo  proviene de la calle o del patio, el cielo también se observa desde la cubierta del hall de entrada,  tamizado por piques de madera hilvanados, recuperados de un campo.  En el patio, el centro de atención es un Olivo de más de 25 años, y su connotación es tal que hasta  podría imaginarse un aljibe allí, como parte de ese paisaje.

En el interior también hay intervenciones puntuales que van aportando color a la narrativa, y ponderan la  cultura. Una pared del café rinde tributo a tres escritoras uruguayas, María Esther Gilio, Armonía Somers y Marosa di Giorgio. A través de cuadros, fragmentos, recortes y objetos que homenajean su obra. La curaduría fue de Alejandro Lagazeta, con investigación de Sol Kutner y diseño de Inés San Martín. 

Hay más: la escultura que replica el cielo, calada en chapa de hierro gira sobre sí misma, tal como se visualiza el cosmos desde nuestro territorio. Fue una idea de Alejandro Morales y la obra es del escenógrafo Sebastián Barcelona. Se ubica en la galería entre el bar y el café.

En el área del foyer (la antesala del cine), al fondo, se divisa un panel de musgo verde para mantener la  idea de vegetación hasta donde la iluminación natural es más escasa. El paisajismo estuvo a cargo de Lola Capurro, y su propuesta se enreda en todo el espacio. El verde no  se propone como decoración sino que es un elemento protagonista. Otra sorpresa en el recorrido es una columna revestida con azulejos y piezas en tonos de verde, recuperados de la feria de Tristán Narvaja. Las señales continúan en el trayecto hacia los baños donde  uno puede apreciar una galería de imágenes de Pocitos antiguo. 

Todos ellos suponen guiños a la cultura local que invocan la identidad sin gritarlo, ni caer en lugares  comunes. De eso se trata la semiótica, que en este caso dota de significado y comunicación todas esas  intervenciones y materiales que se utilizan, cuya elegancia radica en no ser evidente. Es el resultado del  ingenio de Inés, Alexis y el equipo técnico que los acompañó.  

Hay movimiento durante la recorrida de esa tarde inaugural. Hay conversaciones, gente que se conoce,  se detiene, se saluda. Otros aguardan en el hall y hacen fila para ver alguna película. También hay  quienes se paran frente a las bibliotecas coloridas, plenas de libros, muchos sobre arte. Y el aroma a  café. La tarde pasa y las mesas de madera maciza se llenan de delicias llegadas del café.  

Aquí hay cine de autor, café de especialidad, gastronomía local y una amplia curaduría de libros  temáticos complementarios. Cultural Alfabeta es uno de esos espacios donde la calidad envuelve a la  cultura, reivindicándola como valor primordial. El tiempo se enlentece entre libros, películas y un café con  alguien que pasó por allí y tuvo ganas de detenerse a conversar.  

Este tipo de proyectos con magia e identidad, según cuenta Inés desde el afecto que le tiene al proyecto,  son necesarios, no sólo para disfrutar de lo básico y permitirse contemplar lo bello, sino para volver a  reencontrarse luego de tiempos difíciles. 

Cultural Alfabeta abre de martes a domingos de 09:00 a 23:00. Ofrece desayunos, almuerzos y opciones  para la tarde – noche.  @cultural_alfabeta

Cultural Alfabeta

  • Columna revestida con azulejos y piezas en tonos de verde, recuperados de la feria de Tristán Narvaja.

Cultural Alfabeta

  •  El paisajismo estuvo a cargo de Lola Capurro.
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